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El siguiente relato es
otra de las experiencias obtenidas a través de internet, les recuerdo
que tengo 39 años, soy casado y vivo en la ciudad de La Plata, mi mujer
de 40 años es muy bonita y esta dotada de un cuerpo espectacular, aun
hoy a su edad, al vestirse de jeans y remera cortita, parece una pendex,
lo cual despierta entre los hombres una fuerte atracción. Siempre fui un
innovador en el tema sexual, claro, solo en mis aventuras
extramatrimoniales ya que mi mujer es demasiado formal en la cama. Eso
me trajo una gran frustración ya que debía buscar otras mujeres para
apagar mi lujuria y lo que yo quiero es que podamos ir juntos por este
camino tan mágico. En una oportunidad para ir liberándola sexualmente
comencé a sacarle fotografías eróticas, mandándolas a las Web de
contactos swingers, demás esta decir que llovían las ofertas, pero ella
nada, en una oportunidad me dijo que si, pero la otra pareja desistió a
ultimo momento. Hacer un intercambio para mi seria algo nuevo y tampoco
sabia como me afectaría personalmente ya que por un lado la amo
demasiado, por otro me gusta cuando los tipos se calientan por ella.
Siempre fui de la idea que debe estar preparada, por si un día no estoy,
a poder subsistir en este mundo, entendiéndolo netamente sexual y ella
con ese cuerpo bien podría hacer uso de el, en beneficio propio.
Recuerdo en una oportunidad recibir un mail de un hombre que me enviaba
fotos de su esposa, con el siguiente texto.
-Estimado Dany, acá te envío fotos de mi mujer, en agradecimiento de la
paja que me hice con las fotos de la tuya, si vos también te excitas con
las fotos que te envié, te ruego me lo comentes a fin de no creerme el
único pervertido de este mundo.
La verdad, la mujer estaba muy buena, daban ganas de comérsela. Eran
tres fotos, una de espalda en donde se le veía un hermoso culo, una de
frente con una bikini muy chiquita, sin corpiño,- "lindas tetas la
guacha" pensé y la última acostada de perfil, la verdad... fotos muy
calientes, pero no daba para masturbarse, con tan poco material. Igual
le escribí al esposo, expresándole lo buena que estaba su mujer y
preguntándole, si el tenia el morbo suficiente como para desear que otro
hombre se la cogiera.
El, no tardo en responderme que si, que le encantaría verla con una
buena pija en su boca, pero ella era muy puritana, que aun no sabia como
había hecho para sacarle fotos.
Le volví a escribir, comentándole que yo, pasaba por lo mismo, pero como
soy muy caliente debo tener aventuras fuera de mi hogar y que por favor
me mandara más fotos.
Así se estableció un ida y vuelta muy cordial, podría decir que éramos
como amigos. Un día me escribió - Te gustaría que nos conociéramos ? te
invito a mi casa, podrías conocer en persona a mi esposa, aunque confío
en tu reserva ya que ella no sabe nada de nuestro secreto. Le respondí
que estaba de acuerdo, combinamos que yo llevaría mas fotos, esta vez
las de papel, ya que son mas reales. Al llegar a su casa, ella me
recibió, era una mujer muy bonita, de unos 35 años, me dijo
- encantada soy Maria, Eduardo esta en el living mirando la tele, allí
lo encontré, nos presentamos formalmente. - Eduardo - Bien Dany, como
estas? , trajiste fotos de tu mujer ?
- Yo - Por supuesto y muchas. -Eduardo- Sabes que empezamos mal, Maria
tiene que irse a lo de la madre que esta enferma. -Yo- No me afecta,
además, no podríamos hablar tranquilos.
-Eduardo- es que yo tenía la ilusión de que te gustara y por ahí ir
rompiendo el hielo con ella.
-Yo- Crees que no habrá tiempo, en otra oportunidad será!
En ese momento ingresa al living Maria, despidiéndose de nosotros.
_ Bueno pásenla bien y cuidadito de hablar de mujeres...!
Al quedarnos solos, Eduardo trajo una cerveza, un video y varios sobres
de fotografías.
-Eduardo- quiero preguntarte algo, cuanto morbo tienes Dany? quiero
saber si hay hombres como yo.
-Yo- Mira Eduardo. Soy un tipo muy caliente, entiendo que vos también,
siento que somos parecidos, por eso estamos acá.
Al decirle esto, asintió con la cabeza mientras sacaba las fotos del
sobre.
-Eduardo- bueno... a lo nuestro, te voy pasando y me das tus
comentarios,
empezó a pasarme fotos de su mujer, la verdad que no me cansaba de
decirle lo buena que estaba y le dije.
- Yo - Sabes Eduardo, esta bárbara Maria. Seria lindo que ella y mi
mujer se hicieran amigas para salir los cuatro, sabes que bien la
pasaríamos!
- Eduardo- Te calientan las fotos?
-Yo- La verdad que si, la imagino en esta pose, mírala agachadita
mostrando la colita, sabes como la chuparía toda, la excitación me había
invadido y note como la pija se me había parado.
- Eduardo- A mi también me calientan las fotos, cuando las tomo me pongo
a mil, sabes los polvos que nos echamos..! cuando las vuelvo a ver,
recuerdo esos momentos y se me para la pija, tengo que pajearme para
sacarme la calentura. Ahora mismo...ya se me paro.
- Yo - Eduardo..! Que no se diga..., estas con un tipo y se te para la
pija...
- Eduardo- a vos no? -Yo- bueno la verdad que si ( me sonroje). -
Eduardo- Alguna vez, estuviste con un tipo? -Yo- Ni ahí... jamás, me
gustan demasiado las minas. - Eduardo- Pero sos muy caliente..., yo
tampoco estuve de grande con un hombre, solo pajas, mira, te propongo
algo, te animas a sacarla y tocártela, yo haría lo mismo. -Yo- No se, no
creo que eso me excite. - Eduardo- no seas egoísta, parecemos minas che,
(se reía), déjame ver si a mi me excita. -Yo- Dale, sácala vos primero,
yo sigo mirando las fotos. En ese momento Eduardo se baja un poco el
pantalón, estaba sin slip, y muestra una pija no muy dura que empieza a
tocarse, ahora me tocaba a mi , estábamos de frente. Me saque el
pantalón y el slip, me senté en la silla, ya no la tenia erecta, mas
bien flácida. Lo miraba de reojo a Eduardo, este se incorporo y también
se saco el pantalón, fue hasta la video introdujo un casete y me dijo. -
Eduardo- ahora vas a ver como me cojo a mi mujer, ven sentémonos en el
sillón a ver la filmación. Me levante y me senté junto a el en el
sillón, comenzaba la cinta, en ella se veía a Maria con una ropa
interior muy seductora, que bailaba al compás de la música. se oía la
risa de el, eso me hizo volver a la realidad y observar a Eduardo que ya
tenia una formidable erección, su verga era mas o menos como la mía de
unos 18 cm., pero el color era oscuro al contrario de la mía que es
blanquita, con un glande rosadito. El me dijo. - Eduardo- dale Dany
pajeate como yo. -Yo- Estas seguro que no volverá tu esposa no ? -
Eduardo- No, dale. Volví a prestarle atención a la película, en ese
momento la mujer le hacia una mamada de novela, veía la pija de Eduardo
en la tele, me daba vuelta y la veía en persona, el se masturbaba con
entusiasmo. Reconozco que me dio morbo la situación y se lo comenté, a
lo que respondió. - Eduardo- hagamos algo, miramos la película y yo te
agarro la tuya y vos la mía. No me dio tiempo ni a pensar, pasó sus
dedos por mis piernas, subiendo hasta tomar mi verga. Esto me provocó un
escalofrío. Me la agarro fuerte, no la movía, solo la apretaba, el
glande se volvió rojo oscuro, me dieron ganas que me la chupe !, pero no
le dije nada, solo le tome su verga, tímidamente, es que nunca había
hecho eso. Él cerró los ojos y lanzo un gemido. Empecé a frotársela como
si fuera la mía, Él me dijo.
- Eduardo- Viste que no era tan malo hacerlo, siempre tuve ganas, cuando
veía esas películas porno, me daba morbo poder pajear y hasta chupar una
verga.
Reconozco que a esa altura estaba muy caliente, sentir su mano pajeando
mi pija, me estaba gustando, el me pajeaba muy bien, de pronto se agacho
y puso su boca cerca de mi sexo, sentí su lengua resbalar por mi pija
muy suavemente, lo oí decir, - Es mi primera vez, no sabes lo rico que
sabe, luego de decir esto se le introdujo en la boca y comenzó con una
succión espectacular, tuve que contenerme para no acabar. Yo mientras
tanto en una posición de contorsionista pase una mano por debajo de el,
acariciando su culo y la otra mano por delante para poder pajearlo. Me
gustaba su cola, era lampiño, al jugar con mi dedo en su agujerito
notaba que aumentaba su excitación y me proporcionaba una mejor mamada,
la chupaba mejor que mi esposa, el turro !. De pronto se incorporo
parándose delante mío con su verga cerca de mi cara y dijo, dale
chupamela vos mientras me metes el dedito en el culo, a lo que respondí
- Bueno pero hazme un favor, vos que sos lampiño ponte una bombachita de
tu mujer, una chiquita, así se te mete bien en el culo y te aprieta
fuerte el bulto, el se fue a la habitación, oí ruido que abría un cajón,
sentí su voz que me llamaba.
Cuando ingresé en la habitación ya se había puesto la tanga, le quedaba
muy bien, de espaldas era excitante verlo con la bombacha puesta, le
dije que se acostara boca arriba, me arrodille junto a el, le tome la
mano, que conduje a mi verga, con mis manos, le saque la verga por el
costado de la bombacha, y se la empecé a fregar con entusiasmo. Cuando
me estaba entusiasmando paso lo peor, detrás mío en dirección a la
puerta de la habitación, sentí un ruido, al darme vuelta me quede
paralizado, no sabia donde meterme, la mujer de Eduardo nos estaba
mirando, nos quedamos paralizados, automáticamente como si fuéramos
maquinas y alguien nos hubiera desconectado, nuestras pijas perdieron su
dureza al unísono. Maria, en tono severo, comenzó a insultar a Eduardo,
mientras yo me vestía y retiraba del lugar. Hoy, después de un tiempo,
no se si fue mejor o peor para mi, que la mujer nos halla sorprendido,
nunca repetí la experiencia, pero esa situación trajo muchas dudas a mi
vida, no por convertirme en un homosexual ya que cada vez me gustan mas
las mujeres. Me gustaría que me escribieran para saber su opinión ya que
estas experiencias no se pueden contar a los amigos. |